GUERRAS

El error de la fuerza aérea estadounidense que pudo causar una tragedia global

En junio de 1961, en plena Guerra Fría, el gobierno de EE.UU. lanzó la misión secreta “Cúpula de Hierro”. Aviones B-52 sobrevolaban las costas del Océano Ártico cargados de varias cabezas nucleares, listos para bombardear puntos estratégicos de la URSS ante una señal predeterminada.

 

 

El 21 de enero de 1968, el bombardero B-52G despegó cargado con cuatro ojivas atómicas desde una base aérea de Nueva York, listo para realizar su patrullaje. Una falla en los sistemas de ventilación de la nave hizo que un fuerte incendio comenzara en la cabina cuando el avión sobrevolaba las inmediaciones de Thule, la base norteamericana ubicada en Groenlandoia. Luego de comunicar la situación por radio, la tripulación abandonó el bombardero. Minutos después el avión se estrelló a 11 kilómetros de la base de Thule. 

 

 

En los días posteriores al accidente, el gobierno de EE.UU. se dedicó a rastrear en la zona las bombas termonucleares, cada una 300 veces más poderosa que la bomba de Hiroshima. Tres ojivas fueron encontradas rápidamente. La cuarta, no obstante, aún permanece perdida, y se estima que descansa en las profundidades del mar. A pesar de su gran carga de uranio, las mediciones atómicas en la zona no muestran índices de radioactividad más altos de los normales.


Fuente: actualidad.rt.com